Viaje Dublín-Belfast
PRIMER DÍA (08/07/2012): Tomando contacto con la ciudad
MAÑANA
¿El comienzo del viaje? Nada destacado que decir, basta mencionar sólo a aquello-que-no-debe-ser-nombrado: sí, efectivamente hablo de RYANAIR. Un aeropuerto alicantino en verano puede resultar bastante acogedor: españoles sudorosos que nunca han hablado inglés o cogido un avión, mujeres que se indignan cuando les quitan la crema o el perfume de su equipaje de mano, guiris con gorros mexicanos creyéndose más españoles que Lola Flores, etc. Sí, el panorama resulta incluso cómico... hasta que llega la hora de la verdad, momento tenso que nunca nadie ha experimentado (a excepción de aquellos desdichados como yo que hemos tenido que sobrevivir a los nervios de la Selectividad): el instante de meter tu equipaje de mano en el medidor de maletas de Ryanair.
Yo pasé esta prueba (como aquel que consigue capaz un Abra sin que se le transporte y salga huyendo), pues había medido cuidadosamente mi maleta la noche anterior (sí, aquellos que me conocéis, sabéis lo paranoica que soy yo y lo que me gusta la organización y el control, ¿qué esperábais?). No obstante, la maleta de mi hermana no dio la talla para ser equipaje de mano (¿había dicho ya que en este viaje me iban a acompañar mi madre y mi hermana?). Yo, cabezota como soy, me empeciné en meterla a presión en el medidor y me cargué media maleta, además de que tuvimos que pagar 100 euros adicionales a Ryanair para poder facturar la maleta... Eso se llama empezar con buen pie.
Ya sabéis cómo son los aeropuertos: caros (punto). Se supone que aquel que puede pagarse un billete de avión para irse al extranjero tiene pasta suficiente como para pagar 3,50 euros por unos trozos de fruta o 5 euros por un sandwhich... ¡Ni que estuviésemos ya en Irlanda (en donde he comprobado en las máquinas de sacar tabaco que el Malboro está a 12 euros el paquete y el más barato tabaco sale por 8 euros... Hoy empezaba a dejar de fumar, bueno, a intentarlo, y creo que este dato me ayudará más a volver a purificar mis pulmones)! Lo que decía: la próxima vez no olvidaremos traernos nuestros propios desayunos.
Una vez pisado el suelo irlandés (cito que mi teléfono Blackberry "tan polluo" es una xxxxxx porque no me funciona ni el wifi ni la línea telefónica... lo peor será que encima luego seré yo la que tenga la culpa seguro xD).
Bajamos, buscamos el bus que nos lleve al centro de la ciudad (que si viajáis alguna vez ahí, debéis coger el 747) y... ¡¡¡listas para empezar nuestra mini-aventura de una semana!!!
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